Claro que las plantas no tienen cuerdas vocales, por lo que no pueden hablar como nosotros. Pero sí usan señales químicas y electrónicas para coordinar las respuestas a su entorno.
Cuando las células de las plantas se dañan, como la hierba cortada por una cortadora de césped, liberan fragmentos de proteínas que pueden ser detectados por las plantas circundantes.
Claro que las plantas no tienen cuerdas vocales, por lo que no pueden hablar como nosotros.
Es como un sistema de vigilancia vecinal: cuando se daña una planta, se notifica a las demás que hay peligro cerca. Esto puede desencadenar una respuesta inmune u otras defensas.
De manera similar, las plantas pueden detectar polinizadores en su vecindad y liberar químicos para atraerlos. Estas señales hacen que las plantas sean comunicadores muy complejos.