Curiosamente solo las hojas de los árboles, las puntas de las raíces y una fina capa de la corteza están realmente vivas. El resto, solo conforma la estructura que aporta sujeción y firmeza, la cual está compuesta por células lignificadas (madera) que van muriendo. Teniendo esto en cuenta, es más fácil entender la importancia de los trasplantes, la podas o la prevención de heridas sobre la superficie del tronco de los árboles.