La caléndula es conocida por sus propiedades antisépticas, antibióticas, antiinflamatorias, calmantes, vulnerarias, cicatrizantes, regeneradoras, antiespasmódicas, digestivas, coleréticas, emenagogas, antiparasitarias y desintoxicantes. Se utiliza en la medicina y la belleza para tratar problemas dermatológicos como acné, eccema, piel hipersensible, piel atópica, psoriasis, urticarias, picores, hongos, infecciones bacterianas, quemaduras solares, etc. También se utiliza para tratar heridas, rozaduras, quemaduras, úlceras, picaduras, forúnculos, abscesos, encías inflamadas, menstruación irregular, abundante y/o dolorosa, problemas digestivos como indigestiones, producción baja de bilis, parásitos intestinales, gastritis, colitis, etc12.