La cúrcuma es una planta que se utiliza con frecuencia en muchas cocinas orientales, formando parte básica del conocido curry. Lo que se consume son sus raíces o, más exactamente, su rizoma, que es de color leñoso en su exterior y de un color amarillo cálido o naranja en su interior. Al paladar, el sabor de la cúrcuma es dulce, aunque tiene también toques picantes y amargos.
La cúrcuma tiene propiedades antiinflamatorias, expectorantes, antisépticas, analgésicas, antibacterianas o antitusivas, entre otras. Alivia el malestar estomacal y trata trastornos hepáticos. También ayuda a tratar el cáncer y protege de las enfermedades cardiovasculares. Además, funciona como un antidepresivo natural.