Son muchas las personas que creen que, al vivir en un espacio «libre de bichos», tienen que ayudar a su planta. Y nada más lejos de la realidad. Estas plantas se valen por sí mismas y, con los cuidados correctos, no necesitan cazar como tal.
Y por cierto: nada de golpear las trampas para forzarlas a cazar por mero divertimento. Estaremos comprometiendo seriamente la vida de la planta, que hará el esfuerzo para cazar y no obtendrá nutrientes a cambio.