El cardo mariano (Silybum marianum), también llamado cardo de Santa María, es una planta bienal de la familia Asteraceae, de hojas grandes, espinosas y veteadas de blanco, y flores púrpuras características.
Originario de la región mediterránea, ya era utilizado en la Antigua Grecia para tratar afecciones hepáticas y biliares. Plinio el Viejo recomendaba el jugo de la planta mezclado con miel para “eliminar el exceso de bilis”.
Su principal componente activo es la silimarina, un complejo flavonoide (silibina, silicristina, silidianina) concentrado en las semillas, con reconocida acción hepatoprotectora.
Se emplea tradicionalmente para proteger y regenerar el hígado, favorecer la digestión y como antioxidante. Es una de las plantas más estudiadas en fitoterapia hepática.
Crece en terrenos secos y soleados, junto a caminos y baldíos. Se multiplica por semilla; las semillas se cosechan al secarse las flores.
Precauciones: Debe evitarse durante el embarazo y la lactancia. Personas alérgicas a la familia Asteraceae pueden presentar reacciones. Se recomienda consultar a un profesional si se siguen tratamientos hepáticos.
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