El hipérico (Hypericum perforatum), conocido también como hierba de San Juan, es una planta herbácea perenne de la familia Hypericaceae, de flores amarillas de cinco pétalos que florecen alrededor del 24 de junio, festividad de San Juan, de donde toma su nombre popular.
Es originario de Europa y fue documentado por Dioscórides e Hipócrates, quien lo recomendaba como antiinflamatorio para contusiones y dolores articulares. En la Edad Media se colgaba en las puertas para “ahuyentar los malos espíritus”.
Sus principios activos son la hipericina y la pseudohipericina (naftodiantronas), junto con la hiperforina, responsable de su reconocido efecto antidepresivo.
Se le atribuyen propiedades cicatrizantes, antisépticas y antiinflamatorias por vía tópica (en aceite macerado), y un efecto antidepresivo suave por vía oral en cuadros leves a moderados.
Crece en terrenos secos, soleados y poco fértiles, a menudo junto a caminos. Se multiplica por semilla o división de mata en primavera.
Precauciones: Es la planta medicinal con más interacciones farmacológicas conocidas (anticonceptivos, anticoagulantes, antidepresivos, entre otros). Su uso oral debe consultarse siempre con un profesional de la salud. Puede causar fotosensibilidad.
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